testimonios

de alumnos

"¡Hola Mundo del Swing!

Soy Remi, un lindy hopper de Francia, desde el 2015. Conocí a Gas y Alba durante el festival de Swingroar del 2016 en Lyon. Era mi primer festival. Estaba descubriendo un nuevo mundo. Fui a las clases, donde encontré a Gas y Alba, que fueron muy amables, y compartieron con nosotros la alegría y lo que el swing significa para ellos. Por la noche la primera persona que saqué a bailar fue Alba, que aceptó. Fue una canción de 8 minutos, y le hice 50 veces lo mismo, pero ella lo disfrutó haciendo 50 variaciones diferentes, incluso aunque yo estuviera pensando "pobre”. Esto me dio mucha confianza para continuar bailando y ser menos tímido. Después de este festival les he visto ya en varios otros, clases, charlas, etc y ha sido siempre un placer. 

Todo esto para decir que Gas y Alba son dos personas amables y cercanas, y muy buenos profesores y artistas. ¡Son un gran SÍ!"

Remi Flandrin

"La primera vez que conocí a Gas y Alba me había movido por primera vez a España y estaba buscando los mejores profesores en el país para poder seguir aprendiendo y mejorando como bailarín. Encontrarlos superó mis expectativas, y aunque tuve que viajar 300 km de ida y de vuelta cada vez que tenía mi clase semanal con ellos, nunca me arrepentí.  

 

Cuando tuve que mudarme fuera de España (otra vez), me costó dejar sus clases y su escuela familar Big Mama Swing, donde nutren y crean muy buenos bailarines para la comunidad. Pero afortunadamente sigo teniendo oportunidad de tenerlos en los festivales internaciones ya que viajan internacionalmente, y sigo buscándolos para tomar clases con ellos. 

 

Sus clases (tanto en su escuela familiar como en los festivales grandes donde las clases pueden estar muy masificadas) son siempre una mezcla perfecta de técnica, consciencia, inspiración y ese toque esencial de ocio y disfrute. El ambiente es relajado pero productivo. Son muy atentos, increiblemente eficientes manejando la clase, con muchas habilidades pedagógicas, y saben cuándo empujarte a seguir retándote, apoyándote en el proceso. Su compromiso con el swing (su cultura, música, etc), enfocándolo como un arte, muy alejado del negocio, es un valor añadido. 

 

Pero para ser honesto, lo que me hace apreciarlos más es su originalidad y elegancia al bailar. Son únicos y fácilmente reconocibles internacionalmente. Son una fuente inagotable de inspiración."

Iacopo

"Yo y mi grupo de amigos lindy hoppers de Grenoble seguimos a Gas y Alba porque son dos personas cercanas y profesores excepcionales, lo que es muy importante para nosotros. 

Cada vez que tomamos clases con ellos, nuestro baile evoluciona, en una forma efectiva y a la vez disfrutando del proceso.

Cada vez, nos dan mucho más que patrones en clase.

Con ellos, incluso lo aparentemente sencillo, nos hace tocar algo del alma del baile, que enriquece profundamente nuestra práctica. 

Les doy gracias por ello. El universo del Swing estaría mucho más vacio y frio sin ellos." 

Julien Mauro

"Alba y Gas son grandes profesores de Lindy, Blues y Solo Jazz. Como estudiante me encanta el trato cálido y respetuoso con el que se tratan entre ellos y a los alumnos. En sus clases y también cuando los ves bailar, se puede realmente apreciar que tienen muchas ganas de compartir su amor y apreciación por esta música y baile, y su contexto cultural y raíces históricas. Sus calentamientos son increíbles por cierto ; )"

Sandra Kuschel

"Gas y Alba, tanto como profesores que como bailarines, son únicos. Han desarrollado un estilo personal inconfundible. No solo bailan y enseñan con alma y con pasión, sino que la transmiten a sus alumnos, consiguiendo un perfecto equilibrio entre enseñar la técnica y al mismo tiempo permitir que cada alumno encuentre su propia voz y expresividad. No se limitan a enseñar a bailar, sino también a transmitir la esencia de la música, la cultura y las raíces de los bailes que practican. Para mi han sido fuente constante de inspiración y fundamentales en mi desarrollo como bailarina. Es imposible verlos bailar sin sentirse transportado a múltiples emociones, y esto, en mi opinión, es lo que convierte a un bailarín en un artista."

Lucía Mendoza