
alba mengual
Alba descubrió el baile swing y blues en 2007. Desde entonces, lleva más de 13 años dedicándose profesionalmente a ellos a tiempo completo. Su formación en Farmacia, dentro del ámbito de la información médica, le aportó un enfoque analítico que ha sabido integrar en la enseñanza del baile como una poderosa herramienta de comunicación.
Hace 13 años fundó en su ciudad natal, Madrid, la escuela Big Mama Swing junto a su socio y pareja de baile, Gastón Fernández. Desde entonces, ha tenido el privilegio de enseñar regularmente por toda Europa en festivales de referencia como Herräng Dance Camp, Lindy Shock, Rock That Swing Festival y The Snowball, así como en otros países como China, Estados Unidos, Australia y Tailandia.
Alba es profundamente consciente de la responsabilidad que implica ser transmisora de la cultura afroamericana —lo que en la jerga se denomina subrogación cultural. Entiende el baile como una manifestación cultural, una expresión que nace de la cosmovisión de un pueblo. Por ello, su pasión por el baile la ha llevado también a profundizar en la historia afroamericana, con el objetivo de comprender mejor el contexto y el significado profundo de estas danzas.
Continúa formándose de manera constante, tanto en disciplinas afines —como tap, boogaloo o danzas africanas— como a través de una amplia bibliografía. En sus clases, no solo enseña movimiento, sino que también transmite el respeto por el contexto y el amor por la cultura y las personas que dieron origen a estos bailes. Su objetivo es que quienes se incorporan a la comunidad no desvinculen el baile de sus raíces.
Actualmente se está formando en PCI (Proceso Corporal Integrativo), lo que ha reforzado su interés por el cuerpo como eje central del ser humano, no como un simple contenedor. El cuerpo guarda memoria, influye directamente en la psique y encuentra en el movimiento una vía de expresión y liberación emocional. Además, el baile se convierte en una herramienta clave para la regulación del sistema nervioso: el enraizamiento, el ritmo y la presencia en el momento activan el sistema parasimpático. Elementos todos ellos profundamente presentes en el blues y swing… y difícilmente casuales.

